Resultado favorable | Condena por estafa agravada: recuperación de 95.000 euros tras un engaño instrumentalizado a través de un contrato de préstamo.
Cuando un cliente acude al despacho habiendo perdido 95.000 euros a manos de alguien de su entorno de confianza, el objetivo es claro: obtener el reconocimiento judicial del daño sufrido y, con él, la condena del responsable y la recuperación del dinero. Eso es exactamente lo que logramos ante la Sección nº 30 de la Audiencia Provincial de Madrid.
Los hechos eran los siguientes: nuestro cliente había prestado 95.000 euros a quien consideraba un amigo, formalizando la operación mediante un contrato de préstamo en el que el acusado ofrecía como garantía de devolución un bien inmueble. Una garantía que, a la postre, resultó ser falsa: el inmueble nunca fue propiedad del acusado. Llegado el vencimiento del préstamo, el dinero no fue devuelto y la garantía era inexistente. La confianza depositada había sido deliberadamente instrumentalizada para obtener el desplazamiento patrimonial.
Ejerciendo la acusación particular, sostuvimos que los hechos integraban un delito de estafa agravada conforme a los arts. 248.1 y 250.1.5ª del Código Penal, poniendo el foco en el engaño previo y bastante: el acusado ofreció conscientemente una garantía sobre un inmueble que sabía que no le pertenecía, siendo ese el elemento determinante que llevó a nuestro cliente a entregar el dinero.
El tribunal acogió íntegramente nuestra tesis. La sentencia, dictada el 1 de julio de 2024, condena al acusado a dos años de prisión y ocho meses de multa, y le impone la obligación de indemnizar a nuestro cliente con 95.000 euros más los intereses legales correspondientes. Las costas, incluidas las de la acusación particular, fueron igualmente impuestas al condenado.
En nuestro despacho sabemos que defender a la víctima exige el mismo rigor técnico y la misma dedicación que cualquier defensa. Identificar el engaño, acreditarlo y sostenerlo con solidez a lo largo de todo el procedimiento fue lo que permitió a nuestro cliente obtener justicia y ver reconocido su derecho a ser resarcido.
