Caso de éxito | Absolución en delito de coacciones: la presunción de inocencia como garantía efectiva.
El Juzgado de lo Penal nº 13 de Madrid ha dictado sentencia absolutoria, con fecha 19 de diciembre de 2025, en favor de nuestro cliente en un procedimiento seguido por delito de coacciones (art. 172 ter 1 CP), en el que este despacho asumió su defensa desde el inicio.
El caso presentaba una dificultad característica de este tipo de procedimientos: la acusación sustentaba su pretensión condenatoria de forma casi exclusiva en la declaración de la denunciante. Una situación que, aunque jurídicamente válida como punto de partida, exige un análisis probatorio especialmente riguroso. El Tribunal Supremo ha establecido de forma reiterada —entre otras, en las STS 636/2018 y STS 1710/2023— que el testimonio de la víctima puede constituir prueba de cargo suficiente para enervar la presunción de inocencia, pero únicamente cuando supera un triple test de credibilidad:
- ausencia de incredibilidad subjetiva,
- coherencia y verosimilitud del relato, y
- persistencia en la incriminación.
Además, en ausencia de otras pruebas directas, la jurisprudencia exige la concurrencia de elementos periféricos que corroboren objetivamente dicha versión.
Nuestra estrategia de defensa se orientó precisamente a acreditar que, en este caso concreto, no se cumplían dichos requisitos. El análisis exhaustivo de la prueba practicada permitió poner de manifiesto dos circunstancias determinantes: la ausencia de corroboraciones externas que avalaran objetivamente el relato de la denunciante, y la existencia de un testimonio presencial que situaba los hechos en un marco temporal incompatible con la versión acusatoria. Esa contradicción fue suficiente para generar una duda razonable sobre la autoría que el tribunal no pudo ignorar.
El resultado fue la aplicación del principio in dubio pro reo y la absolución íntegra de nuestro cliente.
En nuestro despacho, cada defensa se construye desde el análisis técnico y el conocimiento preciso de la jurisprudencia aplicable. Porque obtener el mejor resultado posible no es cuestión de suerte, sino de preparación, experiencia y una estrategia procesal bien ejecutada desde el primer momento.
